Antonio Conte o como cambiar la historia en 11 meses

El técnico italiano ha conquistado la Premier League en su primera temporada en Inglaterra. Además el de Lecce ha sacudido los cimientos de un plantel un tanto acomodado y ha sacado al Chelsea de la apatía del curso precedente.


Antonio Conte aterrizó en Londres el verano pasado después de poner fin a su periplo al frente de la selección italiana. En sus dos años al frente de la Azzurra dirigió 24 partidos y alcanzó los cuartos de final de la Euro 2016 siendo eliminada por Alemania en la tanda de penalties. Su objetivo en el banquillo de Stamford Bridge era claro.

Conte, técnico de carácter, tenía la clara misión de cambiar las cosas. Tras una campaña desastrosa en Premier y sin mayor protagonismo en el resto de torneos, el Chelsea debía cambiar el rumbo radicalmente y Roman Abramovich era consciente de ello. José Mourinho, el entrenador más exitoso en la historia de los Blues, fue cesado con el equipo al borde del descenso poco antes de navidad. Su sustituto, Guus Hiddink, finalizó la campaña de la manera más digna posible, aunque no pudo evitar ser uno de los peores defensores de título de la historia.

El ruso apostó por un entrenador con personalidad y con hambre a pesar de su periodo exitoso en la Juventus. Bajo su mando, el Chelsea ha pasado de ser un equipo sin alma y sin convicción a un conjunto que ataca, presiona y encima divierte. El entrenador italiano ha sido lo suficientemente inteligente para cambiar el guión sobre la marcha y pronto se dio cuenta que el sistema de tres centrales, aunque con alguna variante respecto al que le llevó al éxito en Turín, era lo más adecuado para alcanzar sus objetivos. Su capacidad para transmitir desde la banda ha hecho, además, que sus pupilos no pierdan tensión competitiva durante la temporada.

El italiano ha tenido la suerte que no tuvieron otros como Villas-Boas, ya que no ha tenido que lidiar con vacas sagradas y ha podido dar salida a jugadores caros que poco aportaban como Oscar. De la época más gloriosa de los Blues sólo quedaba John Terry y el capitán, a pesar de jugar poco, no ha sido un obstáculo para llevar a cabo la tan necesitada transición en Stamford Bridge. Además, gracias a su gestión de vestuario, ha sabido encauzar a los dos futbolistas de más clase de su plantel: Eden Hazard y Cesc Fábregas.

El internacional belga ha vuelto a mostrar su mejor cara esta campaña. Tras un 2015/16 para olvidar y tras un buen papel en la Euro 2016 comenzó bien la temporada siendo uno de los puntales del equipo. Tal vez Hazard sea uno de esos futbolistas que sólo ofrecen su mejor versión con el viento a favor, algo que no ocurrió el curso pasado cuando fue puesto en el ojo del huracán por su propio técnico. Segundo máximo realizador del equipo tras Diego Costa, durante este curso si ha sabido marcar las diferencias en momentos puntuales, ayudando con goles vitales.

Por su parte el papel del internacional español ha sido bien distinto. Sabedor de su papel secundario en los esquemas de Conte; el italiano fue claro con el de Arenys de Mar desde el principio; el internacional español ha sido capaz de aislarse de los rumores sobre su posible salida del club y aportar gracias a su buena actitud. El centro del campo habitual de este Chelsea, compuesto por la dupla MaticKanté, ha visto comprometida su creatividad en varios encuentros ante adversarios bien replegados que dejan pocos espacios. En ese escenario es en el que ha aparecido el 4 de los mejores tiempos, dando un giro radical al juego del equipo desde el banquillo.

No me gustaría acabar este texto sin ponderar el papel de un futbolista sorprendente por su rendimiento en esta temporada: Victor Moses. El internacional nigeriano se ha destapado como un excelente carrilero capaz de sacrificarse en defensa y de llegar con peligro a las inmediaciones del área rival. Atrás parece haber quedado la imagen de un futbolista con un tremendo potencial incapaz de demostrarlo como quedó claro en sus cesiones en Liverpool, Stoke City o West Ham, donde sólo vimos destellos. Con la continuidad necesaria ha acreditado que puede ser importante en un equipo campeón.

Está claro que el nuevo reto para Antonio Conte será la conquista de la Champions League. Con un propietario dispuesto a dar al técnico italiano lo que necesite, la pregunta deber ser ¿Cuanto tardará el Chelsea en alzar su segunda “orejona”?

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