¿Cómo será el Athletic de Ziganda?

Acaba de finalizar la campaña 2016/2017 y el conjunto rojiblanco ya tiene claro quien será el encargado de dirigir su nave tras el adiós de Ernesto Valverde. Aún es pronto pero la decisión de apostar por un técnico de la casa es una apuesta, cuando menos, arriesgada.


José Ángel Ziganda forma parte de la historia del Athletic de Bilbao. Primero como jugador formó una interesante pareja de ataque precisamente con quien ha sido su antecesor en el banquillo de San Mamés y ahora comienza su labor al frente del primer equipo, si bien ha llevado las riendas del filial durante la últimas seis temporadas.

A los cachorros los ha dirigido con buena mano e incluso logró el ascenso a Segunda División en la temporada 2014/2015, disputando también el play off de ascenso en 2013, siendo apeados por el Huracán Valencia en aquella ocasión. Sus números al frente del equipo son más que dignos teniendo en cuenta que los filiales siempre están a expensas del talento que llegue desde categorías inferiores.

Aparte de los resultados obtenidos sobre el verde, el de Larraintzar ha logrado el objetivo de todo filial, que no es otro que preparar a jóvenes futbolistas para el salto al primer equipo. Los ya asentados en el primer equipo Kepa Arrizabalaga, Yeray Álvarez, Iñaki Williams o Aymeric Laporte, además de los Sabin Merino, Iñigo Lekue y previsiblemente Ager Aketxe se reencontrarán con el que fue su mentor en el Bilbao Athletic.

Su tarea al frente del Athletic no será fácil ya que Valverde ha dejado el listón muy alto. En su mano está dejar su impronta en el banquillode San Mamés y conjuntar de la mejor forma posible el presente y el futuro de la entidad bilbaína. El buen momento actual del club de Ibaigane no puede hacer olvidar que algunos de sus puntales no durarán eternamente y el encargado de llevar a cabo dicho recambio es el Cuco Ziganda.

La propia identidad del club hará que probablemente no lleguen muchos refuerzos, más allá de que alguno de los meritorios que surjan de Lezama y que harán la pretemporada con el primer equipo convenza al mister, por lo que la tarea se convierte en aún más complicada. Consolidar al equipo en la zona noble, lograr un buen papel en las competiciones coperas y conseguir que los jóvenes vayan adquiriendo galones son los objetivos del entrenador navarro.

El peso del equipo lo deben llevar jugadores como Beñat Etxebarria, Raúl García o Aritz Aduriz pero la parroquia rojiblanca debe ser consciente de que estos jugadores no son eternos y que otros deben ir dando pasos para ocupar su lugar. Cargarle de excesiva presión puede resultar contraproducente para un futbolista como Yeray Álvarez, sobre todo teniendo en cuenta el primer año que ha tenido en la élite, pero si lo digiere bien y creo que lo hará, podemos estar ante un central de jerarquía: Uno de esos que marquen una época en San Mamés. Más allá de lo deportivo creo que el central de Barakaldo tiene la personalidad adecuada para guiar al resto de sus compañeros desde el eje de la zaga.

Evidentemente no todo son luces en la llegada del “Cuco” al banquillo del primer equipo. Su paso por el filial rojiblanco ha sido positivo ya que ha cumplido los objetivos marcados. Las dudas llegan al repasar su trayectoria en La Liga. Tras una primera temporada ilusionante en Osasuna, llegando a la semifinal de la Europa League, la segunda campaña no fue tan positiva aunque es cierto evitó el descenso del conjunto rojillo.

La debacle llegó en su etapa al frente del Xerez CD, donde sólo logró una victoria en 17 jornadas y fue cesado. Evidentemente el Ziganda actual es más maduro y totalmente distinto de aquel. Ha aprendido de sus errores y cuenta a su favor con que conoce al dedillo el club de Ibaigane por lo que creo que su etapa será positiva, aunque no estaría de más que tuviese un buen arranque te temporada. Sobre todo para tranquilizar a los más escépticos, que haberlos, haylos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario