Garitano, la metamorfosis del Athletic


El Athletic Club necesitaba un cambio al frente de la nave y la solución estaba en casa. Gaizka Garitano ha tomado el mando y el conjunto bilbaino ha logrado enderezar el rumbo y mirar hacia arriba en una Liga donde la salvación puede estar más cara que nunca.


Las temporada pasada, de la mano del Cuco Ziganda, no fue buena para el equipo de Bilbao y esta, con Eduardo Berizzo en el banquillo, el rumbo era similar. El Athletic se mostraba como un equipo plano, sin ritmo, sin energía y sin capacidad de reacción. Josu Urrutia, que el curso pasado optó por mantener al técnico navarro hasta terminar la campaña, en esta ocasión se decidió por un cambio y el técnico argentino, que no había tenido demasiada suerte en Sevilla, ha dejado su sitio a Gaizka Garitano.

Con el preparador argentino en el banquillo, la escuadra rojiblanca se estaba mostrando como un equipo dubitativo y con una endeblez defensiva más que preocupante. Antes de repetir los errores del pasado más reciente el club de Ibaigane tenía claro de que el cambio era necesario, a pesar de todos los intentos del Toto por enderezar el rumbo.

Gaizka Garitano fue ascendido del filial y desde el primer día ha logrado conectar con una plantilla con más calidad de lo que indicaba la clasificación y ha imprimido su sello al grupo. De la mano del entrenador bilbaino la plantilla ha recuperado la confianza y ha podido demostrar su calidad.

El cambio realizado en el Athletic Club ha tenido una triple vertiente. Por un lado, el técnico bilbaino es fiel a un mismo sistema. En la Liga del 3-5-2, Garitano ha optado por mantenerse fiel al 4-2-3-1 que ya manejaba con los cachorros y ha dado protagonismo a un juego por bandas que ha dado alas a los leones. El inquilino del banquillo de San Mamés no ha acometido una gran revolución pero ha dado con la tecla de lo que necesitaba el equipo.

Por otra parte Garitano ha implantado su mentalidad pragmática en el grupo. Lo importante son los resultados y las armas del Athletic deben ser usadas con eficiencia y eficacia. El juego de posesiones infinitas puede estar bien pero si puedes desarbolar a tu rival con rápidas transiciones o gracias a la velocidad de tus jugadores de banda debes usar esas armas. El objetivo de el fútbol es marcar goles, no tener el balón más tiempo que tu rival. Para ello los continuos apoyos y las rápidas circulaciones son vitales.

Por último, el técnico bilbaino puede y debe dejar su huella en el primer equipo y esta pasa por recuperar la intensidad en el juego. En una competición tan igualada, la tensión que los futbolistas pongan en el juego es determinante. A partir de ahí, todo será más fácil y se podrá realizar una adecuada presión tras pérdida de posesión, buscar buenas transiciones ofensivas, con apoyos y buscando buenos desmarques que den ventaja sobre el rival.

Otro de los puntos a destacar es la solidez defensiva alcanzada por el equipo. Siendo uno de los conjuntos que menos goles marca, es vital para lograr los objetivos marcados mantener la portería a cero. La solidez demostrada por la pareja Yeray ÁlvarezIñigo Martínez ha dado confianza a sus compañeros para crecer y elevar su nivel y son varios los futbolistas que han subido su rendimiento.

Siempre he pensado que el Athletic de Bilbao es un equipo en el que el peso del entrenador es grande y lo cierto es que desde Marcelo Bielsa la grada no ha vibrado con el juego de su equipo. Con Ernesto Valverde se realizaron grandes temporadas pero creo que no dejo el mismo recuerdo que El Loco entre los aficionados rojiblancos. Garitano tiene en su mano ser recordado durante mucho tiempo.

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